Muestran qué salas se reservan más, en qué franjas se concentra la ocupación, qué usuarios reservan con más frecuencia y la diferencia entre reserva y uso real. La capa de inteligencia artificial resume tendencias y anticipa picos de demanda.
Con esos datos, RRHH y facility management deciden con criterio sobre número de salas, equipamiento o reorganización del espacio, y exportan informes para dirección en un clic.