Cómo sacar el máximo partido a los indicadores de evaluación

La implementación de indicadores en la gestión de personas beneficia a la organización en el sentido que permite avanzar hacia mejoras en términos de productividad, rentabilidad, compromiso, posicionamiento y claridad.

Publicado el 24 del Mayo de 2018 Por Inma Martín

Las evaluaciones de desempeño se aplican a:

  • La hora de identificar problemas y discutir sus posibles soluciones.
  • La autogestión de los propios empleados, que, gracias a las métricas que proporcionan los indicadores de evaluación descubren una nueva perspectiva de su desempeño y pueden determinar qué necesitan para mejorar o hacia dónde dirigir sus esfuerzos de crecimiento personal y profesional.

Los indicadores también dan a los empleados las evaluaciones que les hacen sentir que el desempeño de su trabajo es reconocido. Pero, para eso, hace falta poder acceder a esa información. Por eso mismo, se considera que una parte del éxito de este tipo de sistemas de evaluación de la plantilla, radica en la capacidad de la gerencia para poder comunicarse bien con su personal.

El establecimiento de indicadores de evaluación debe estar precedido por un plan de rendimiento y desarrollo, donde se delineen los estándares y las metas esperadas en lo que respecta a resultados, pero también al desarrollo de habilidades.

Por otro lado debemos considerar que todos los trabajadores estamos sujetos  a cumplir indicadores. Tradicionalmente se ha visto el control como una acción punitiva, dirigida a vigilar para castigar. Pero hoy en día empleamos el control como un elemento preventivo: vamos a descubrir los errores y fallos para introducir mejoras, no para despedir a la gente.

 

Cómo establecer los indicadores de evaluación

La forma de configurar los indicadores de evaluación sería, por una parte, decidiendo a quiénes se implicará en es proceso. También es importante determinar la periodicidad con que se llevarán a cabo las encuestas y mediciones. Teniendo en cuenta el tiempo y los recursos que es preciso invertir para lograr una visión completa del rendimiento en la empresa, puede resultar conveniente programar una única evaluación al año o bien combinar la recogida de la información más relevante con una periodicidad trimestral, hacer revisiones semestrales y terminar de completar la perspectiva con una revisión completa a final de año.

A la hora de establecer los indicadores de evaluación, hay que tener en cuenta que, tan importantes son los de tipo cuantitativo, como los cualitativos, por lo que ambos deberán quedar reflejados en la valoración, para que los resultados del análisis reflejen la realidad.

El objetivo final es lograr que las personas no vean la medición de su desempeño o de sus competencias con objetivos punitivos, sino de mejora. Ya sabemos la fórmula mágica: un trabajador feliz, con buenos resultados en el desempeño de su trabajo, mejora considerablemente los ingresos y la rentabilidad de la empresa.

Ahora que ya conoces la importancia de establecer unos KPI para evaluar el desempeño de los trabajadores, es momento de aplicarlo.

Por

Inma Martín

Dirección del Talento en Tenea Tecnologías